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Capítulo 55. La biosfera

Biogeografía histórica

La distribución de los organismos en la Tierra es el resultado de muchos procesos. Los principales fenómenos a los que es posible relacionar la distribución pasada y presente de los organismos son: la deriva continental §, los cambios climáticos, los procesos tectónicos, los eventos catastróficos y la acción antropógena, es decir, o de origen humano.

Durante mucho tiempo los naturalistas intentaron explicar las causas de la distribución geográfica de los organismos que habitan la Tierra. La biogeografía histórica es la disciplina que se ocupa específicamente de analizar esta problemática.

Distribución de distintas especies en la superficie terrestre.

 

La teoría de la deriva continental postula que la forma y la posición de los continentes no es permanente. Hace 200 millones de años existía hipotéticamente sólo una única gran masa continental donde las floras y las faunas estaban en potencial contacto e intercambio, y las corrientes marinas circulaban libremente a su alrededor homogeneizando los climas. El supercontinente se fue fragmentando y redistribuyendo sobre el planeta, y sus fragmentos fueron arrastrados por esas lentas corrientes, aproximándolos o separándolos, proceso que continúa en la actualidad. Por este proceso, las faunas y las floras que previamente habían estado geográficamente interconectadas pasaron a tener distribución disyunta y a evolucionar independientemente.

La fragmentación de los continentes influyó profundamente sobre los climas planetarios: distintos tipos de evidencias coinciden en indicar que cuando existía una única masa continental, los climas prevalecientes eran cálidos y húmedos. Luego de la fragmentación, nuevas barreras continentales comenzaron a retrasar el acceso de las principales corrientes marinas a las altas latitudes con lo que se fue perdiendo el papel homogenizador que tuvieron esas corrientes. En períodos relativamente recientes (menos de 50 millones de años), los climas de la Tierra se fueron diferenciando en tropicales, templados y fríos, y también en zonas secas y húmedas.

En los últimos dos millones de años, las oscilaciones climáticas se hicieron más violentas y frecuentes (es la denominada Edad del Hielo, una novedad en la historia planetaria), lo que dio origen a las llamadas glaciaciones. Las causas para estas grandes oscilaciones parecen depender de fenómenos cíclicos que afectan a todo el planeta y del sistema solar. Las glaciaciones suelen tener efectos catastróficos sobre faunas y floras sujetas directamente a su influencia, a la vez que habilitan nuevas áreas que pueden ser colonizadas. Esto se debe al descenso del nivel de los mares ya que el agua tiende a acumularse en los polos en forma de hielo. El enfriamiento global también lleva a la fragmentación territorial de los ecosistemas planetarios.

La emergencia de grandes plegamientos se produjo por procesos de convergencia y choque de placas: el Himalaya, los Alpes y los plegamientos en áreas que rodean al Océano Pacífico entre los cuales se encuentran los Andes. Por una parte, establecieron barreras geográficas infranqueables para muchas especies pero, al mismo tiempo, constituyeron corredores que permitieron el intercambio de otras.

El registro fósil § permitió detectar varios eventos de extinciones masivas § de numerosos taxones §; sus causas quedaron generalmente en el terreno de las hipótesis §, inclusive una extinción ocurrida hace 65 millones de años: el impacto de uno o varios asteroides que habrían determinado la desaparición de los dinosaurios y de algunos otros grupos biológicos muy antiguos, como los amonites. Aunque está comprobada la existencia del asteroide, hay dudas sobre los alcances de su influencia, ya que su efecto no se detectó sobre la totalidad de la biota. Los mamíferos y las aves, por ejemplo, resultaron poco afectados. Se postulan también cambios rápidos en el ambiente, como podría ser una disminución en la concentración de oxígeno atmosférico. Otros eventos catastróficos como maremotos o una intensa actividad volcánica pudieron tener efectos más localizados.

Entre los eventos calificables de catastróficos, por ser capaces de producir extinciones masivas, se contabilizan actualmente las actividades humanas, dado el ritmo y la velocidad con que se producen extinciones atribuibles directa o indirectamente a nuestra propia especie durante los últimos siglos. La velocidad de los cambios introducidos a escala planetaria impide generalmente el desarrollo de adaptaciones § de las poblaciones §, tales como los comportamientos migratorios, tolerancias a estrés ambientales, cambios de estrategias alimentarias u otros. Las actividades humanas pueden también explicar parte de los cambios en la distribución de especies § y de comunidades § –en particular, la disminución de sus áreas de distribución geográfica original–.

 

Autoevaluación del capítulo 55

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