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La continuidad de la vida I: Reproducción

El sistema reproductor
masculino

El sistema reproductor
femenino

Pasos necesarios
para que se produzca
la fertilización

Técnicas anticonceptivas
Esterilidad e infertilidad

Sección 7. Biología de los animales

Capítulo 50. La continuidad de la vida I: Reproducción

Existe una enorme diversidad en los patrones de reproducción y de ciclos de vida en el reino animal. La mayoría de los vertebrados -y todos los mamíferos- tienen reproducción sexual -que implica la meiosis y la fecundación -.

En la mayoría de las especies de peces y en los anfibios, y en muchos invertebrados, la fecundación es externa. Entre los organismos que depositan huevos amniotas , la fecundación es interna. La fecundación también es interna entre los mamíferos marsupiales y placentarios, en los cuales el embrión se desarrolla dentro de la madre y es nutrido por ella.

Los vertebrados se caracterizan por tener reproducción sexual e implica a dos progenitores. Los gametos masculinos y femeninos se forman por meiosis en las gónadas .

El sistema reproductor masculino consta de los órganos sexuales primarios y las estructuras sexuales secundarias. Los primeros son los testículos y las segundas incluyen a los conductos genitales y excretores, a las glándulas anexas y al pene.

La producción de espermatozoides y el desarrollo de las características sexuales secundarias masculinas están bajo control de hormonas , incluyendo la hormona liberadora de gonadotrofina, las gonadotrofinas LH y FSH y la testosterona. El sistema reproductor femenino incluye a los ovarios, el útero, la vagina y los genitales externos.

Los ovarios son los órganos productores de gametos femeninos y los ovocitos primarios se desarrollan dentro los folículos.

La producción de ovocitos y la preparación del endometrio para la implantación del embrión son cíclicos. El ciclo reproductor, que se conoce en los seres humanos como ciclo menstrual, es controlado por hormonas que incluyen la hormona liberadora de gonadotrofina (GnRH), las hormonas gonadotróficas FSH y LH y los estrógenos y progesterona (las hormonas sexuales femeninas).

Para que ocurra la fertilización, se debe producir un encuentro entre un ovocito y un espermatozoide capacitado. Para fertilizar un ovocito, los espermatozoides deben sufrir un proceso denominado capacitación, atravesar las células de la granulosa, unirse a la zona pelúcida, penetrar esa zona y fusionarse con la membrana del ovocito. Como consecuencia, el ovocito se activa, se libera el segundo cuerpo polar y se forman los pronúcleos de ambos gametos. Finalmente, se produce una asociación de los cromosomas parentales, proceso denominado singamia .

Se dispone de una variedad de métodos anticonceptivos para las parejas que desean evitar o diferir el embarazo. Entre ellos, se cuentan los llamados métodos de barrera, como el diafragma y el condón. En las décadas de 1960 y 1970, muchas parejas abandonaron los métodos de barrera y se generalizó el uso de la "píldora". Sin embargo, en los últimos años, el diafragma y el condón se han vuelto a utilizar debido a su efectividad en la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

En muchas ocasiones, se presentan tanto en el hombre como en la mujer, patologías que dificultan o impiden un embarazo natural. La reproducción asistida abarca un conjunto de procedimientos en los cuales el equipo médico colabora en el encuentro de los gametos femenino y masculino cuando éste no puede producirse naturalmente.

 

Autoevaluación del capítulo 50

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