Secciones y Capítulos Integración y control I: el sistema endocrino Homeostasis II: la regulación de la temperatura Biología de los animales Homeostasis III: la respuesta inmune Ecología La vida de las plantas

Homeostasis III: la respuesta inmune

Diversidad de los sistemas
inmunes

Defensas no específicas
La respuesta inmune
específica o adaptativa

Los linfocitos B y la
formación de anticuerpos

Los linfocitos T y la
inmunidad mediada por
células

El cáncer y la respuesta
inmune

Trasplantes de tejido
Patologías del sistema
inmune

Aplicaciones
inmunoterapéuticas

Capítulo 45. Homeostasis III: la respuesta inmune

Trasplantes de tejido

Si se toma piel de una parte del cuerpo de un paciente quemado y se injerta en el área quemada, el nuevo tejido § se suelda al área expuesta, es invadido por vasos sanguíneos- y el tejido crece y se extiende. Si un injerto de piel se toma de otro individuo, a menos de que se trate de un gemelo idéntico del paciente, las etapas iniciales de cura y vascularización ocurren pero luego, entre el quinto y el séptimo día, una gran cantidad de leucocitos § se infiltran en el tejido trasplantado y el paciente muere. Las células que se infiltran son principalmente linfocitos T § y macrófagos § que han sido activados por el reconocimiento de antígenos § presentes en las células que provienen de otro individuo de la misma especie. El descubrimiento y la identificación de los antígenos del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH) actualmente está haciendo posible acentuar la semejanza entre el dador y el receptor en los trasplantes de órganos §.

A los receptores de trasplantes generalmente se les suministran drogas que suprimen la respuesta inmune §. Sin embargo, dado que la infección es una complicación importante entre los pacientes receptores, la supresión general de la respuesta inmune no es, obviamente, una solución ideal.

Los trasplantes de tejidos más frecuentes en la práctica médica son las transfusiones de sangre. Existen grupos sanguíneos principales: A, B, AB y 0.

Los eritricitos § humanos, a diferencia de las células con núcleo §, no tienen antígenos CMH en su superficie. En lugar de esto, exhiben antígenos únicos, codificados por un gen § completamente diferente que, en la población humana, tiene tres alelos (A, B y 0). Los principales grupos sanguíneos están definidos por estos antígenos y por la presencia de anticuerpos en el plasma

Los alelos A y B son codominantes §, mientras que el alelo 0 es recesivo.

Si una persona recibe una transfusión que contenga glóbulos rojos que llevan un antígeno no propio, los anticuerpos en su plasma pueden reaccionar con estas células haciendo que se aglutinen y sean fagocitadas por el sistema del reticuloendotelial.

Reacciones graves, y a veces mortales, pueden ocurrir después de transfusiones de sangre de un tipo diferente de la del receptor.

Estas reacciones se producen por la aglutinación y destrucción de los glóbulos rojos del donante causadas por la reacción con los anticuerpos presentes en la sangre del receptor. Las reacciones del grupo sanguíneo en las transfusiones pueden demostrarse igualmente bien en tubos de ensayo, como se muestra en este esquema. El plasma sanguíneo en donde se produce la aglutinación, tiene anticuerpos naturales contra la sangre del dador.

Se han identificado antígenos adicionales en la superficie de los glóbulos rojos. Entre los más importantes de estos antígenos está el factor Rh, que recibe su nombre de los monos Rhesus, en los cuales se hizo la investigación que condujo a este descubrimiento.

 

Autoevaluación del capítulo 45

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