Secciones y Capítulos Integración y control I: el sistema endocrino Homeostasis II: la regulación de la temperatura Biología de los animales Homeostasis III: la respuesta inmune Ecología La vida de las plantas

Homeostasis III: la respuesta inmune

Diversidad de los sistemas
inmunes

Defensas no específicas
La respuesta inmune
específica o adaptativa

Los linfocitos B y la
formación de anticuerpos

Los linfocitos T y la
inmunidad mediada por
células

El cáncer y la respuesta
inmune

Trasplantes de tejido
Patologías del sistema
inmune

Aplicaciones
inmunoterapéuticas

Capítulo 45. Homeostasis III: la respuesta inmune

El cáncer y la respuesta inmune

Las células cancerosas, dentro del cuerpo, actúan como organismos extraños. Presentan un crecimiento celular desrregulado, invaden a los tejidos normales o compiten con ellos. Además, virtualmente todas las células cancerosas tienen en su superficie antígenos § que pueden ser reconocidos como extraños. ¿Significa esto que el cuerpo puede montar una respuesta inmune contra sus propios cánceres?

Aparentemente, no sólo el cáncer puede inducir una respuesta inmune sino que habitualmente lo hace. De hecho, habitualmente lo hace exitosamente, dominando al cáncer antes de que éste se haya detectado.

Pero, si el sistema inmune falla o las células cancerosas evaden la respuesta instaurada, la enfermedad logra establecerse. Esta conclusión sugiere que el refuerzo de la respuesta inmune del paciente puede proporcionar una medida para la prevención o el control del cáncer.

Aunque en la actualidad se dispone de muchas evidencias sobre la respuesta contra las células cancerosas, el mecanismo de acción exacto aún no ha sido completamente esclarecido.

Se ha identificado una serie de antígenos contra los que se ha evidenciado respuestas inmunes § y se sabe que se requiere de mecanismos de citotoxicidad producidos por células T citotóxicas o células killer además de procesos dependientes de anticuerpos §. Las células tumorales evaden estos mecanismos.

Por otra parte, las células tumorales son capaces de secretar factores solubles que ejercen efectos inmunosupresores, hecho que inhibe la actividad de ciertos linfocitos T y diminuye la actividad de los macrófagos y de los linfocitos T citotóxicos.

La implementación de la llamada inmunoterapia a través de la aplicación de citoquinas o interferón tiende a aumentar la actividad citotóxica directa. Asimismo, se está intentando aumentar la capacidad de las células tumorales a desarrollar una respuesta inmune efectiva mediante la transferencia de genes § activadores de la respuesta. Los últimos avances tienden a desarrollar productos que, mediante la aplicación de técnicas de DNA recombinante § permitan el desarrollo de vacunas potenciales contra el cáncer.

La destrucción exitosa de una célula cancerosa por linfocitos T citotóxicos (a).

a) El reconocimiento de la célula cancerosa como anormal depende de la presencia de neoantígenos expuestos en su superficie en conjunción con los antígenos CMH de clase I.

La destrucción exitosa de una célula cancerosa por linfocitos T citotóxicos (b).

b) y c) Cuando los linfocitos citotóxicos comienzan a dañar la membrana de la célula cancerosa su forma cambia.

La destrucción exitosa de una célula cancerosa por linfocitos T citotóxicos (c).

 

Autoevaluación del capítulo 45

Temas relacionados

Copyright © Editorial Médica Panamericana