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Las plantas con flores: Introducción

Reproducción sexual:
la flor

El embrión
La semilla y el fruto
Adaptaciones a los
cambios estacionales

Capítulo 35. Las plantas con flores: Introducción

El embrión

A medida que el embrión § crece, sus células § comienzan un proceso de diferenciación. Las dos células que surgen de la primera división del cigoto § establecen una polaridad en el embrión. La célula inferior normalmente da una estructura multicelular llamada suspensor y la célula superior se convierte en el embrión verdadero.

En las primeras etapas, el embrión consiste en una masa globular de células sobre el suspensor. Las células del suspensor intervienen activamente en el envío de nutrientes al embrión.

A medida que procede el desarrollo del embrión, los cambios en su estructura interna dan como resultado la formación de tres tejidos § embrionarios distintos conocidos como meristemas § primarios. Simultáneamente, o un poco después, ocurre la aparición de un cotiledón § (“hoja seminal”) en las monocotiledóneas § o de dos cotiledones en las dicotiledóneas §. Gradualmente, el embrión adquiere su forma característica.

Algunas etapas en el desarrollo del embrión del morral del pastor (Capsella bursa-pastoris), una dicotiledónea.

 

a) El primer tejido embrionario que se diferencia es la protodermis, a partir de la cual se desarrollará la cubierta externa de la planta recién nacida. La célula grande en la parte inferior del embrión es la célula basal del suspensor. b) Los cotiledones (“hojas seminales”) comienzan a emerger. El procambio, un segundo tejido embrionario, luego originará los tejidos vasculares de la planta. c) Los cotiledones se han desarrollado más. Una diferenciación adicional ha producido un tercer tejido embrionario, el meristema fundamental, del cual derivará la masa de tejido de las hojas, tallos y raíces jóvenes. Los tres tejidos embrionarios, conocidos como meristemas primarios, tienen continuidad entre los cotiledones y el eje del embrión. d) El embrión maduro dentro de su cubierta seminal protectora. Los meristemas apicales de la raíz y del vástago están claramente diferenciados.

En las primeras etapas del crecimiento embrionario ocurren divisiones celulares en todo el cuerpo de la planta joven. A medida que el embrión se desarrolla, la adición de nuevas células se restringe gradualmente a ciertas partes del cuerpo de la planta: los meristemas apicales, localizados cerca del ápice de la raíz y del vástago. Durante el resto de la vida de la planta, el crecimiento primario –que implica principalmente el alargamiento del cuerpo de la planta– se origina en los meristemas apicales de las raíces y vástagos.

 

Autoevaluación del capítulo 35

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