Preguntas sobre la vida
1922. Caracterización de las hormonas  1928  1940 a 1944. Órganos artificiales y transplantes

Historia y epistemología: Anatomía y fisiología

1928. La penicilina

La penicilina, sintetizada por el hongo Penicillium, fue el primer antibiótico conocido. Un antibiótico es, por definición, una sustancia química que es producida por un organismo vivo y es capaz de inhibir el crecimiento de microorganismos. La penicilina fue descubierta, en 1928, por el médico inglés Alexander Fleming § (1881-1955), quien ya había hallado la lisozima.

Fleming había dejado un cultivo de bacterias –estafilococos– al descubierto durante algunos días. Al darse cuenta, se dispuso a desechar el recipiente pero se percató de que había en él algunas colonias de moho. En torno a cada una de ellas, las bacterias parecían haberse “disuelto”: habían muerto. Fleming aisló el moho y, luego de un cierto tiempo, lo identificó como Penicillium notatum. Ese moho liberaba un compuesto que, de alguna manera, inhibía el crecimiento bacteriano. Fleming probó esa sustancia en varios tipos de bacterias y halló que algunas se veían afectadas y otras no. Diez años más tarde, otros investigadores prosiguieron su estudio y lograron aislar la penicilina. Esto les permitió compartir el Premio Nobel de Fisiología y Medicina otorgado en 1945.

Los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial fueron los terrenos de prueba de antibióticos como las sulfas y la penicilina. Muchos otros antibióticos son producidos por bacterias, especialmente los actinomicetes, y por hongos. Varios en la actualidad, incluyendo a la penicilina, pueden sintetizarse en el laboratorio. Los antibióticos y otros agentes quimioterapéuticos son efectivos porque interfieren con algún proceso esencial del patógeno, sin afectar a las células del hospedador debido, por ejemplo, a las diferencias existentes entre las células procarióticas (las bacterias) y las eucarióticas (el hospedador). Entre los modos de acción de los antibióticos podemos mencionar: la inhibición de la síntesis de la pared bacteriana por la penicilina G y las cefalosporinas, la inhibición de la síntesis proteica por la estreptomicina, la gentamicina, la neomicina y las tetraciclinas y la inhibición de la síntesis de los ácidos nucleicos por la rifampicina, las sulfamidas, la trimetroprima y los nitroimidazoles.

Luego del descubrimiento de la penicilina y de otras drogas antibacterianas, se creyó que se habían desarrollado las herramientas para vencer a las bacterias que causan enfermedades. Sin embargo, junto con el descubrimiento de estas drogas antimicrobianas, surgieron casos de resistencia a los antibióticos en las bacterias. Staphylococcus aureus, principal agente infeccioso hospitalario en Inglaterra, rápidamente presentó resistencia a la penicilina. Otros antibióticos como la estreptomicina, el cloranfenicol y la tetraciclina, descubiertos posteriormente, también encontraron resistencia en Staphylococcus aureus y otras bacterias.

Desde la década de 1940 hasta la actualidad, fueron apareciendo bacterias resistentes a las nuevas drogas que se incorporaban a la terapéutica. El aumento de la resistencia impulsó la inversión económica en investigaciones destinadas a la búsqueda de nuevas drogas. Pero el desarrollo de resistencia es más rápido que la capacidad de la industria para producir nuevas drogas. Se postula que el abuso de las sustancias antibacterianas contribuyó a aumentar la presión de selección de bacterias resistentes. Contribuye a esto la automedicación de pacientes, la prescripción –tanto médica como veterinaria– indiscriminada de drogas, su uso masivo como aditivos en los alimentos (para ciertos animales se utilizan como medida curativa, preventiva o para aumentar su peso). También los productos de la ingeniería genética podrían contribuir al desarrollo de resistencia ya que, para seleccionar, por ejemplo, plásmidos de interés, muchas veces se urilizan como “marcadores genéticos” genes de resistencia a antibióticos.

Parece entonces que existe una “escalada” de medidas ofensivas y defensivas por parte de uno y otro bando: los científicos deben estar en lo cierto al postular que los seres humanos y los organismos infecciosos evolucionan de manera conjunta.

 
1922
Caracterización de las hormonas
1928
La penicilina
1940 a 1944
Órganos artificiales y transplantes

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